Alergia y conducción

En primavera, el binomio alergia y conducción entra en juego con más fuerza. Síntomas como congestión nasal, estornudos o picor de ojos se presentan sin previo aviso y perdemos la atención en la carretera durante segundos. Esta situación multiplica las opciones de sufrir o causar un accidente. A continuación, compartimos consejos para evitar el peligro de conducir si eres alérgico, reducir la entrada de polen y polvo en el habitáculo, además de descubrir los medicamentos antihistamínicos que afectan a la capacidad de conducción.

¿Sabías que más de 8 millones de personas en España son alérgicas al polen y que una de cada tres personas sufre algún tipo de alergia?

Estos datos, facilitados por la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), corroboran que a día de hoy multitud de conductores pueden encontrarse en peligro si este tipo de reacciones les sorprenden durante la conducción.

El picor de ojos, la secreción nasal acuosa, la congestión nasal y los estornudos sin olvidar la conjuntivitis destacan entre los principales síntomas que sufren los alérgicos.

Durante la conducción, estas reacciones se presentan por sorpresa, motivo por el que el conductor necesita minimizar el efecto de la alergia al volante para garantizar la seguridad.

La circulación en carretera requiere de concentración máxima. Sin embargo, según la Dirección General de Tráfico (DGT), una cadena de estornudos supone una pérdida de atención de la carretera de 30 segundos, tiempo suficiente para perder el control del vehículo.

A la conducción con síntomas de alergia cabe añadir un segundo problema: la somnolencia. Los efectos secundarios provocados por los medicamentos consumidos por los alérgicos para tratar estas reacciones agravan el riesgo sufrir percances en carretera.

Este escenario obliga a los conductores alérgicos a advertir a su médico de esta situación para que prescriba el tratamiento antihistamínicos adecuado que garantice una conducción segura, evitando la automedicación.

Consejos vitales para conducir si tienes alergia

1 – Acude a tu médico

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Si observas que de forma frecuente tienes conjuntivitis, tos seca, estornudas, nunca tienes fiebre y los síntomas se agravan con días soleados, viento o cuando la lluvia desaparece, lo más probable es que sufras alguna alergia y no un catarro puntual.

Consulta este situación con tu médico porque su diagnóstico permitirá la prescripción de medicamentos antihistamínicos adecuados para tratar esta reacción sin que afecte a la seguridad en la conducción.

2 – No te automediques

Este punto era obligado en un artículo sobre alergias y conducción. El peligro de automedicarse radica en las consecuencias negativas de ciertos medicamentos que acaban poniendo en peligro tu seguridad en carretera.

3 – Mantén limpio el filtro antipartículas HEPA

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Todos los coches incorporan un filtro antipolen diseñado para evitar la entrada de partículas de polen dentro del vehículo.

Si conduces por ciudad, presta atención a la limpieza de estos filtros antipartículas con la ayuda de aire a presión. Además, recuerda que debe ser sustituido al menos una vez al año.

Un conductor alérgico al polen debería utilizar el aire acondicionado del coche lo menos posible, en los momentos del año donde la incidencia de estos efectos sea mayor.

4 – Activa la recirculación del aire

Tanto si empleas el climatizador como el aire acondicionado, te recomendamos que utilices la opción «recirculación» del aire en el interior del habitáculo.

¿Por qué? Porque estarás impidiendo la entrada de aire desde el exterior, minimizando el acceso de más partículas de polen, suciedad y contaminación ambiental.

5 – Lleva tu coche siempre limpio

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De forma manual o en lavaderos, esfuérzate por mantener limpio tu coche porque, por ejemplo, el polvo que se acumula en la tapicería del vehículo puede provocar reacciones alérgicas.

Presta especial atención a este punto si en el coche ha viajado mascotas como perros y gatos, ya que estos animales pueden reunir en su pelo numerosos parásitos, polen y suciedad.

Además, vigila la limpieza de las salidas de ventilación para que no haya restos de polvo.

6 – Evita viajar en coche durante el amanecer o el atardecer

El alba y el ocaso son los instantes del día en los que se concentra más polen en el aire. Si eres alérgico, evita la conducción en esas horas, así como dejar estacionado el vehículo en zonas húmedas.

7 – ¿Eres alérgico? Circula al volante con gafas de sol

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Apuesta con una conducción segura y reduce los efectos de la alergia al polen colocándote gafas de sol.

Además de cuidar la salud de tus ojos, protegen el sol de alérgenos y reducen el incómodo picor y lagrimeo de los ojos.

8 – Prohibido consumir bebidas alcohólicas si conduces con alergia

Aunque la conducción y el alcohol son conceptos incompatibles, cuando se sufren los síntomas de la alergia esa prohibición va más allá.

Además del riesgos a superar la tasa de alcoholemia permitida, el consumo de alcohol aumenta uno de los efectos secundarios más frecuentes en los medicamentos antihistamínicos: la somnolencia.

Deja el alcohol a un lado para que nada limite tu capacidad de respuesta al volante.

Conclusión

La mezcla de la conducción con alergia intensifica el peligro en carretera. De hecho, el 5% de los accidentes al volante se produce como consecuencia de estas reacciones.

Aplica los consejos compartidos en este artículo para disfrutar de una conducción segura. De este modo, convivirás mejor con los síntomas alérgicos sin que te afecten en tus trayectos en carretera.