Conducir con placas de hielo

El invierno trae consigo lluvia, nieve y hielo, tres elementos que dificultan la conducción. ¿Sabes qué pautas seguir para conducir con placas de hielo sin salirte de la carretera? Aunque a priori parezca una odisea solo al alcance de los conductores más experimentados, te aseguramos que estos sencillos consejos ayudan a circular con seguridad sin que los nervios se apoderen de ti cuando la meteorología sobre el asfalto no acompaña.

Según informa la DGT, el invierno es la estación del año con mayor índice de siniestralidad en carretera, a pesar de comprender meses con una menor movilidad.

La conducción con lluvia, niebla, viento fuerte, así como las placas de hielo y nieve en la carretera dificultan la circulación de los vehículos con normalidad, añadiéndole un plus de peligrosidad.

Accidentes de invierno por lluvia y nieve DGT

Sin embargo, en multitud de ocasiones la climatología adversa se presenta mientras circulamos por carretera. Durante estos recorridos, es habitual conducir con placas de hielo, lo que obliga a rebajar la velocidad y adaptar la conducción a la situación de la vía.

Pero, ¿cómo debes actuar ante la presencia de hielo o nieve en la calzada? ¿Sabes si tu coche está a punto para conducir en invierno?

Continúa leyendo y esclarecerás estas dudas.

6 Recomendaciones básicas para preparar tu coche durante el invierno

Preparar coche para conducir en invierno

Cuando el frío, la nieve y el hielo dominan el ambiente, tu coche debe adoptar unas pautas de mantenimiento especiales para reaccionar con eficacia a las condiciones meteorológicas adversas que se presenten en carretera.

Presta especial atención a:

  • Revisar el nivel de líquidos del coche, incluyendo frenos, dirección, aceite y anticongelante.
  • Elegir neumáticos de invierno, porque ofrecen mejores prestaciones de adherencia y reducen la distancia de frenado.
  • Examinar el estado del alumbrado del vehículo, comprobado que las luces estén reguladas correctamente para mejorar tu visibilidad sin afectar al resto de conductores.
  • Analizar el estado de la batería. Recuerda que, si cuenta con más de 3 años de antigüedad, es recomendable la sustitución de la batería.
  • Conducir con el depósito de gasolina lleno.
  • Comprobar el estado de las escobillas limpiaparabrisas.
  • Llevar cadenas de nieve para mejorar la adherencia de los neumáticos.

Con estas recomendaciones interiorizadas y puestas en práctica, toma nota de las técnicas para conducir con placas de hielo de un modo seguro.


¿No sabes cómo colocar las cadenas de nieve en el coche? Sigue los pasos aquí


 

Así se conduce con placas de hielo y nieve en carretera

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Conduce con suavidad y adapta la velocidad al estado del suelo y su visibilidad

Cuando la lluvia, el hielo o la nieve te sorprenden en carretera, nunca podrás conducir del mismo modo que un día dominado por el sol.

La vía te está enviando señales de precaución que debes saber gestionar por tu seguridad y la de los demás conductores.

Ten presente que las placas de hielo en la calzada no se aprecian a simple vista, cobijándose en zonas oscuras y húmedas. ¡Pon alerta todos tus sentidos!

Por este motivo, conduce reduciendo la velocidad, evitando movimientos bruscos.

Asimismo, no muevas el volante ni pises el freno o el acelerador porque el coche puede deslizarse causándote un susto.

Amplía la distancia de seguridad para mejorar tu capacidad de reacción

Si en ciudad circulando a 50 km/h, la distancia de seguridad es de 25 metros y esta ascienda de 81 metros cuando alcanzamos 90 km/h, en una carretera dominada por lluvia, hielo y nieve la DGT recomienda triplicar la distancia de seguridad para evitar accidentes.

De este modo, al conductor le será más fácil reaccionar correctamente cuando observe obstáculos en la calzada que le impidan conducir en condiciones normales.

Asimismo, si en algún momento has de frenar, hazlo sin brusquedad porque de lo contrario el coche podría patinar. Conduce con suavidad para tener el control del vehículo.

Acelera poco a poco

Al conducir con placas de hielo y nieve en la carretera, ármate de paciencia y deja las prisas para otro momento.

Por ejemplo, si pisas el acelerador con brusquedad y de forma rápida, los neumáticos comenzarán a girar sobre la calzada y no tendrás control sobre el coche.

Conduce con marchas largas cuando observes que nieva

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Trata de conducir entre 1300 y 2500 revoluciones por minuto con la marcha más larga posible, sin frenadas o acelerones bruscos.

Ten presente que, cuando hay hielo en la carretera, la adherencia de los neumáticos se reduce al mínimo, de ahí que sea crucial manejar la dirección con suavidad y control.

Gira el volante en sentido contrario si observas descontrol

¿Has conducido alguna vez con placas de hielo y al frenar el coche ha girado más de lo que tu volante le ha indicado?

En ese caso, recuerda girar el volante en sentido contrario hasta que el coche se coloque en su posición correcta.

Ten cuidado de las zonas sombrías

Ya te lo avanzábamos antes pero las placas de hielo no se perciben con facilidad y son especialmente peligrosas en las zonas donde no da la luz.

Allí el hielo dura todo el día y, aunque la temperatura ambiente sea de varios grados positivos, las placas existen y pueden ser un peligro. Por tanto, ¡atención!

Atento a las carreteras con curvas a la derecha

Evita aproximarte a los interiores de las curvas para esquivar las mayores concentraciones de hielo.

Por la inclinación de la carretera, el agua tienda a acumularse más en el interior de la curva, lugar donde es habitual la formación de placas de hielo.

Por este motivo, hay que circular con especial precaución en las curvas a la izquierda.

Circula por el centro de la calzada

Al igual que sucede en una carretera repleta de agua tras una inundación, circula siempre por el centro de una vía helada ya que lo habitual es que sea en los extremos donde se han formado las placas de hielo.

Eso sí, no sigas las marcas de rodadura de otros coches porque allí suele acumularse agua que el frío acaba transformando en hielo.

Mantén la calma para mejorar tu respuesta como conductor en carretera

Si permaneces tranquilo y concentrado en activar tus sentidos al máximo, te será más fácil controlar las circunstancias que rodean a una carretera con placas de hielo y nieve.

Conclusión

Al conducir con placas de hielo, la carretera amplía su peligrosidad, motivo por el que se hace crucial adoptar todo tipo de precauciones.

La conducción suave y las maniobras alejadas de la brusquedad y la rapidez ayudan a evitar derrapes y descontrol en el vehículo.

Asimismo, recuerda que con la llegada del invierno es esencial preparar tu vehículo para que ofrezca las mejores respuestas en carretera aunque llueva, nieve o hiele. Porque el coche siempre se disfruta mejor con seguridad.