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Sales de casa y… ¡sorpresa! Te toca conducir con lluvia, situación que implica más atención en la carretera porque la calzada se vuelve deslizante, los neumáticos pierden adherencia y se reduce la visibilidad. ¿Quieres conducir seguro con suelo mojado y evitar así sorpresas indeseadas? En esta guía recogemos las 13 recomendaciones imprescindibles para que aprendas cómo conducir con lluvia sin bajar nunca la guardia.

A lo largo del año y en unas zonas de la Península con más frecuencia que en otras, las lluvias llegan y con ellas se complica la tarea de ponerse al volante.

Desde Claxon conocemos las claves esenciales para conducir con lluvia y controlar la situación con seguridad y en esta guía las compartimos contigo.

Sabemos que cuando subes al coche y compruebas que las gotas de lluvia comienzan a bañar el parabrisas de tu vehículo las alertas de precaución se activan.

Más allá de la incomodidad que supone conducir con lluvia, como conductor te sentirás más inseguro porque disminuyen las posibilidades de ver la carretera y ser visto por el resto de conductores y peatones.

Este escenario unido al carácter resbaladizo de la calzada al mezclarse la suciedad del suelo con el agua de la lluvia o el efecto aquaplaning obligan a extremar al máximo la atención al volante.

De hecho, tal y como manifiesta Dirección General de Tráfico (DGT), los accidentes de tráfico en España aumentan un 7% los días de lluvia.

Decisiones efectivas para conducir con lluvia controlando la situación como un profesional

Incluso en los momentos en los que la carretera muestra su lado más peligroso como consecuencia de lluvias inesperadas, paciencia, tranquilidad y dominio del volante se transforman en los 3 ingredientes fundamentales para que conducir seguro con lluvia.

¿Qué necesitas para que los nervios no te dominen al volante? Interioriza estas 13 claves básicas y comprobarás cómo te sentirás preparado para enfrentarte a la carretera, incluso ante esas tormentas de verano con precipitaciones elevadas que surgen cuando nadie las espera.

Precaución al conducir con lluvia

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1 – Reduce la velocidad y adáptala a las circunstancias de la vía

Cuando llueve, se produce una importante reducción de la visibilidad, motivo por el que debes circular al volante moderando al máximo la velocidad.

Es importante que observes el estado de la circulación y la calzada. De este modo, además de reducir la velocidad, serás capaz de adaptarla a las peculiaridades de la vía.

2 – Duplica la distancia de seguridad

Además de levantar el pie de acelerador, cuando conduzcas con lluvia, recuerda aumentar la distancia de seguridad. ¿Por qué motivo?

Porque cuando la calzada está repleta de agua, de las ruedas del coche que circulan por la carretera se evacúa agua pulverizada que acaba minimizando la visibilidad de todos los conductores.

Esta circunstancia obliga al conductor a precisar de más metros para frenar, motivo por el que es necesario ampliar la distancia de frenado.

3 – Frena con suavidad

Cuando el suelo está mojado, los frenos del coche necesitan más distancia para paralizar el vehículo por completo. Además, el freno se debe utilizar con cuidado para que, ante cambios de dirección o maniobras inesperadas, se eviten movimientos bruscos y peligrosos.

Ten presente este consejo porque, si aceleras más de la cuenta, perderás tracción, al tiempo que una frenada brusca con ABS puede conducir a un bloqueo de las ruedas. También evita giros de volante peligrosos que puedan derivar en trompos.

4 – Cuidado con la pintura blanca de señalización horizontal

En carretera la pintura blanca se utiliza para delimitar la calzada, además de para marcar diferentes tipos de señalizaciones horizontales: desde límites de velocidad, pasos de peatones o ceda al paso, entre otros.

¿Cuál es el problema? Cuando debes conducir con lluvia, evita por todos los medios girar el volante o acelerar con las ruedas sobre las líneas blancas de la carretera porque resbalan.

Si conduces en moto, la situación se complica más si acabe, así que extrema al máximo la precaución.

5 – Controla el aquaplaning

Uno de los temores más destacados al conducir con el suelo mojado por la lluvia es el efecto aquaplaning, el exceso de acumulación de agua sobre la calzada que impide la adherencia total de los neumáticos, de forma que las ruedas acaban deslizándose por encima del agua.

Por este motivo, ante suelo mojado en el calzada, reduce la velocidad. Si observas que la dirección flota, no frenes, sino que levante el pie del acelerador y sujeta con decisión el volante.

Cuando adviertas que las ruedas vuelven a adherirse al suelo, es el momento de variar la dirección del volante, nunca antes.

 


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Cómo reaccionar al aquaplaning y evitar peligros al circular con la calzada mojada


6 – Apóyate en los sistemas ABS y el control de estabilidad ESP con lluvia

En España, todos los coches nuevos cuentan con dos ayudas tecnológicas que favorecen la seguridad: sistema antibloqueo de frenos (ABS) y sistema de control de estabilidad (ESP).

Aunque estos mecanismos son una respaldo clave al conducir con lluvia, en caso de precipitaciones abundantes deben acompañarse de todos los consejos de conducción reunidos en este artículo para controlar con efectividad estas situaciones peligrosas.

7 – No te pongas nervioso

La inseguridad que provoca conducir con lluvia incrementa el nivel de nerviosismo y ansiedad al volante, una situación que se agrava cuando emprendes viajes largos en coche.

Evítalo reduciendo el tiempo entre paradas. De este modo, disfrutarás de un mayor descanso y relax para asumir los kilómetros que te quedan por delante.

Mantenimiento del coche para circular seguro con lluvia

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8 – Asegura que los neumáticos están en óptimo estado

No hay excusas para circular con neumáticos gastados en cualquier situación y más si cabe cuando la lluvia domina el suelo de la calzada.

Recuerda que el dibujo de los neumáticos debe cumplir con la medida legal de al menos 1,6 mm para que el agua evacúe correctamente cuando pisen el suelo mojado.

No obstante, en la conducción con lluvia la capacidad de los neumáticos para evacuar el agua y evitar el efecto aquaplaning será mayor cuanto mayor sea la profundidad del dibujo del neumático.

Además, presta atención al nivel de presión de los neumáticos para que esté dentro de los estándares establecidos por el fabricante de tu vehículo.

9 – Controla la eficacia del sistema de amortiguación

Gracias al buen estado de los amortiguadores, el conductor con lluvia en la calzada controlará los movimientos de la carrocería y el estado de la dirección, asegurando que tanto el efe delantero como trasero se adhieren a la carretera.

Por el contrario, un sistema de amortiguación deficiente no sujetará con firmeza la carrocerría lo que conlleva a cambios en la trayectoria, además de no actuar con previsión ante un movimiento inesperado.

10 – Examina la salud de los frenos

Como ya hemos avanzado, cuando llueve, necesitas más distancia para frenar, al tiempo que los frenos minimizan su efectividad.

Por este motivo, todo el sistema de frenado del vehículo tiene que operar a las mil maravillas para que, en circunstancias adversas en carretera como es la lluvia, el coche frene sin problemas.

11 – Evita el empañado de los cristales

Mantén a examen el buen funcionamiento del sistema de climatización de tu coche para que, al conducir con lluvia, los difusores de aire actúen y eliminen el vaho.

¿No sabes cómo evitar el empañado de los cristales? Abre un poco la ventana y pon el aire acondicionado a una temperatura constante de 20 ºC – 21 ºC.

12 – Usa las luces del coche

Al conducir con lluvia hay una preocupación fundamental: ver y ser vistos. Para que la falta de visibilidad no suponga un problema cuando te sitúes al volante, emplea el alumbrado del coche.

Revisa este post donde repasamos los tipos de luces del coche que todo conductor debe controlar.

13 – Comprueba que las escobillas limpiaparabrisas funcionan a la perfección

4 son los síntomas inequívocos que evidencian que has de cambiar las escobillas limpiaparabrisas de tu coche: hacen ruido, el cristal queda sucio, la goma está rugosa y el cristal se empaña.

Evita por todos los medios conducir con escobillas en mal estado cuando llueve y mantenlas siempre perfectas para que te ayuden a ver todo lo que sucede en la carretera.

Conclusión

Sosiego, suavidad y determinación. Bajo estas premisas, se vuelve más seguro conducir con lluvia en la carretera, una circunstancia en la que siempre debes extremar la atención al volante.

Reduce la velocidad, conduce con cuidado y acentúa la importancia de mantener tu coche en perfecto estado para que, cuando la lluvia aparezca de repente, sepas cómo hacerle frente sin temor.

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