Luces antiniebla del coche

Durante el invierno, la conducción con lluvia, nieve o viento obliga a extremar la precaución en carretera, además de aliarnos con todas los sistemas de coche para mejorar la visibilidad como es el caso de las luces antiniebla. Si todavía tienes dudas sobre cómo usar este alumbrado del coche, sigue con atención este post y te librarás de sanciones económicas de hasta 200 euros ante una utilización incorrecta.

Desde episodios de ciclogénesis a lluvias y nevadas intensas por toda la Península, las condiciones adversas que se presentan en invierno pueden jugarte una mala pasada en la carretera.

Ante el mal tiempo es esencial extremar las precauciones porque todos estos inconvenientes meteorológicos afectan a la visibilidad, un aspecto clave para garantizar una conducción segura.

Los coches actuales están provistos de multitud de sistemas que facilitan la seguridad al volante y la óptima visualización de la carretera.

En estas circunstancias, más que nunca las luces antiniebla del coche se convierten en grandes aliadas.

Pero, ¿sabrías decir con pleno convencimiento cómo utilizar los faros antiniebla traseros y delanteros o te armas un lío como le pasa a multitud de conductores?

Ya no hay excusas porque, además de mejorar la visibilidad al circular con nieve, lluvia o placas de hielo, un mal uso de las luces antiniebla del coche puede acarrear multas de hasta 200 euros, por deslumbramiento a los demás conductores.

Manual básico para utilizar bien las luces antiniebla del coche (de una vez por todas)

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Al igual que tú, hay multitud de conductores que reconocen no saber cómo utilizar los faros antiniebla cuando se presentan niebla, lluvia u otras situaciones adversas.

O bien las llevan puestas cuando no deben y deslumbran tanto a los coches con los que se cruzan en carretera como a los vehículos que les siguen, o bien desconocen por completo el momento exacto para usar el alumbrado antiniebla delantero y el trasero.

El uso de las luces antiniebla del coche, regulado en el artículo 106 del Reglamento General de Circulación, está limitado a ver y ser vistos en condiciones de baja visibilidad. Su activación en otras circunstancias es un posible motivo de sanción.

Toma nota de conceptos básicos sobre este alumbrado y aplícalos siempre conforme a la normativa.

Símbolos de las luces antiniebla

En el cuadro de mandos del volante, presta atención a todas las opciones que ofrece el alumbrado de tu vehículo.

Como debes saber, entre las luces para ver, se encuentra la luz de cruce (corta), la luz de carretera (larga) y la luz antiniebla delantera cuyo símbolo es:

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El faro antiniebla delantero es un refuerzo luminoso que se utiliza ante la falta de visibilidad por lluvia intensa, nevada, niebla espesa o nubes densas de humo o polvo.

Esta luz, baja y ancha, ayuda a seguir con más facilidad las líneas del borde de la calzada.

Por su parte, en el coche también dispones de luces para ser visto por el resto de vehículos, como es el caso de la marcha atrás, la luz de posición y la luz antiniebla trasera que se identifica con el siguiente símbolo:

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El faro antiniebla trasero está formado por una o dos luces rojas ubicadas detrás del vehículo y de mayor intensidad que las luces de posición.

Cuando en carretera encuentres niebla espesa, lluvia o nevada intensa, o nubes de humo o polvo densas, es obligatorio que uses los faros antiniebla traseros.

Mientras que las luces antiniebla delanteras no son obligatorias ni equipan todos los vehículos, las antiniebla traseras son de uso obligatorio para todos los vehículos (salvo motocicletas), en condiciones de circulación especialmente desfavorables.

¿Cuándo debo usar la luz antiniebla delantera?

El faro antiniebla delantero ofrece una luz brillante que, a pesar de no tener gran alcance, permite iluminar el tramo que hay delante del vehículo.

Por este motivo, es una luz clave para iluminar en casos de niebla, lluvia intensa, tormenta, fuerte nevada o nube de polvo, empleándose de forma aislada o junto con las luces de corto y largo alcance.

Ante estas situaciones, el sistema de luz delantero debe estar encendido aunque sea de día, ya sea el alumbrado antiniebla, las luces de cruce o las largas.

Te recomendamos que enciendas las luces antiniebla delanteras con las luces de cruce al entrar en un banco de niebla espeso. ¿Aún así la visibilidad es mínima? Reduce la velocidad y recuerda no emplear nunca las luces largas porque te deslumbrarán.

¿Cómo debo utilizar la luz antiniebla trasera?

El alumbrado antiniebla trasero siempre se debe utilizar ante niebla densa, lluvia o nevada intensa, y nubes de humo o polvo densas.

Dada su intensidad, su utilización está reservada a situaciones con condiciones especialmente desfavorables de baja visibilidad porque de lo contrario puede llegar a confundirse con la luz de freno y generar confusión en otros conductores. Por tanto, olvídate del alumbrado antiniebla trasero cuando te encuentres con una lluvia suave.

Ten presente este consejo: tras una lluvia intensa que deja una estela de agua detrás o una fuerte nevada, siempre que notes que la situación mejora, apaga el alumbrado antiniebla trasero para evitar deslumbramientos.

Aquí tienes un resumen rápido ofrecido desde la cuenta de Twitter de la Guardia Civil:


Conclusión

Desde Claxon te aconsejamos que interiorices este rápido resumen sobre cómo usar las luces antiniebla del coche para mejorar la visibilidad y conducir más seguro cuando el clima no acompaña.

Además, la aplicación de esta información te alejará de sanciones de hasta 200 euros por el mal uso del alumbrado antiniebla. Evita riesgos innecesarios y conduce seguro por la carretera.