Cambiar escobillas limpiaparabrisas

En el capítulo de grandes olvidos en el mantenimiento del coche figura cambiar las escobillas limpiaparabrisas. Sin embargo, este elemento resulta clave para obtener la visibilidad adecuada tanto cuando conduces con lluvia o nieve, así como si necesitas limpiar un parabrisas sucio. Dada su importancia, ¿sabes cuándo debes pensar en sustituir las escobillas desgastadas por unas nuevas? Permanece atento a estas líneas porque conocerás los síntomas que advierten su deterioro y los riesgos de accionar estos mecanismos en mal estado.

¿Sabías que tras el 82% de los accidentes de tráfico se hallan condiciones de visibilidad reducida? Para una conducción segura es imprescindible tanto ver la carretera como ser vistos por el resto de conductores.

A pesar de su relevancia, en escasas ocasiones prestas atención a una acción clave en el mantenimiento de tu vehículo: cambiar las escobillas limpiaparabrisas.

Aunque su sustitución es económica y el cambio requiere de menos de 10 minutos, el conductor con frecuencia deja de lado su cuidado y circula con escobillas deterioradas.

¿La consecuencia? El aumento de posibilidades de sufrir un accidente de tráfico ante la pérdida de visibilidad en situaciones con lluvia, granizo o nieve.

¿Por qué es crucial cambiar las gomas del limpiaparabrisas para garantizar la óptima visión de la vía?

sustituir-escobillas-limpiaparabrisas

Desde la conducción con lluvia a un parabrisas sucio llevan al conductor a activar las escobillas para que limpien la amplia luna del coche en busca de una mejor visibilidad.

El uso prolongado de este elemento de seguridad en el automóvil deteriora la goma del limpiaparabrisas. Por este motivo, pierde su capacidad para garantizar una óptima evacuación del agua del cristal.

Las gomas desgastadas del limpiaparabrisas reducen hasta un 30% la visibilidad en caso de lluvia.

Más allá de su uso, el sol se alza como el factor climático que más influye en la necesidad de cambiar las escobillas del limpiaparabrisas, por el endurecimiento del caucho y su consecuente agrietamiento.

Además, un coche que circule habitualmente en zonas costeras o dominadas por el sol deberá sustituir las escobillas con más asiduidad que en áreas con climas más frescos.

Entonces, ¿cuándo tengo que cambiar las escobillas del limpiaparabrisas?

Si no deseas llevarte sorpresas, en Claxon recomendamos sustituir las escobillas desgastadas por unas nuevas cada 1 o 2 años, todo dependerá de las condiciones meteorológicas a las que esté expuesto ese vehículo.

Además, escenarios particulares como el hecho de estar estacionado de forma habitual en garaje o en la calle determinarán su estado de forma.

Para un óptimo mantenimiento de las escobillas limpiaparabrisas, recuerda limpiar sus gomas con un trapo húmedo periódicamente, nunca con productos químicos. Haz esta operación cada vez que limpies tu vehículo.

De este modo, eliminarás la acumulación de polvo y suciedad que acaba dañando este elemento de visibilidad, además de ofrecer una limpia irregular de la luna del coche.

Los 4 síntomas que evidencian que has de cambiar las escobillas del limpiaparabrisas de una vez por todas

cambiar-gomas-limpiaparabrisasjpg

1 – ¿Ruido raro al activar el limpiaparabrisas? Llegó el momento de la sustitución

El endurecimiento de las gomas de las escobillas y su deterioro progresivo como consecuencia de los cambios de temperatura o la suciedad ambiental originan ruidos cuando el limpiaparabrisas se pone en funcionamiento.

Este sonido se produce por el exceso de presión que ejercen sobre el cristal y el desajuste existente entre la posición de la escobilla y el brazo articulado que la sujeta.

2 – Limpieza deficiente del cristal

¿Has comprobado que accionas el limpiaparabrisas y las escobillas dejan el cristal con zonas sucias? El mensaje es claro: necesitas sustituir las escobillas del coche.

Esta situación se produce por la fuerza del viento que levante parcialmente la escobilla de la superficie acristalada.

Como consecuencia, el limpiaparabrisas no funciona bien; el brazo que sostiene la escobilla pierde sujeción y no ejerce la presión adecuada sobre la goma para una óptima limpieza.

El resultado es un cristal con restos de suciedad, incluso con forma de rayas o manchas de humedad, que dificultan por completo la visibilidad de la carretera.

3 – Tocas la goma de la escobilla y está rugosa y cortada

Para comprobar el estado de las escobillas del limpiaparabrisas, basta con rozar con el dedo las gomas.

Si observas rugosidad e incluso cortes, se evidencia el mal estado de las escobillas y la necesidad de cambiarlas cuanto antes. De lo contrario, limpiarán el cristal dejando estrías a su paso.

4 – El exterior del cristal se empaña

La inclinación de la goma de la escobilla hacia un lado pero no hacia el otro genera un funcionamiento erróneo del limpiaparabrisas, por el endurecimiento del caucho de este componente.

A raíz de la solidez de la goma, el limpiaparabrisas no ejerce la presión necesaria sobre el cristal para una correcta limpia e incluso da saltos al pasar por la luna del coche, dejando espacios sin aclarar.

¿Cómo cambiar las escobillas del limpiaparabrisas en 5 minutos?

como-cambiar-escobillas

Una vez que conoces los síntomas de unas escobillas en mal estado, te has decidido a pasar a la acción y sustituir las gomas del limpiaparabrisas.

Es una tarea sencilla que tú mismo puedes hacer. Eso sí, ten presente que los limpiaparabrisas no son universales por lo que debes conocer el modelo exacto que precisa tu coche para una óptima adaptación.

Si quieres comprar escobillas para el limpiaparabrisas de su coche, en Claxon te informamos que revises el manual de tu vehículo donde indica tanto el modelo como el tamaño idóneo. Así te evitarás sorpresas.

5 pasos para sustituir las escobillas viejas por unas nuevas

  1. Levanta la escobilla.
  2. Suelta el clip que fija la escobilla al brazo que la sostiene y retira la escobilla desgastada.
  3. Coloca la escobilla nueva y verifica que el clip de fijación está bien sujeto.
  4. Deja la escobilla con suavidad sobre el cristal.
  5. Comprueba que funciona correctamente activando el limpiaparabrisas con el cristal mojado.

Si no tienes tiempo o quieres que sean profesionales quienes se ocupen de esta tarea, recuerda que puedes cambiar las escobillas limpiaparabrisas en tu taller Claxon.

Mantenlas en buen estado y disfrutarás de un aliado clave en la conducción por su capacidad para facilitar la visibilidad de la carretera en cualquier circunstancia.