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¿Sabías que el fallo en el catalizador del coche se sitúa entre las averías más frecuentes y temidas de un vehículo? Imprescindible para reducir la contaminación ambiental, este dispositivo actúa de forma silenciosa y efectiva. Sin embargo, cuando se halla en mal estado, comienza a emitir ruidos metálicos y expulsar humo denso con un olor extraño por el tubo de escape. La función del catalizador cobra tanta importancia que hoy recopilamos para ti una selección de consejos para que detectes si el catalizador de tu coche diésel o gasolina está comenzando a dar guerra. En estos casos, ¡cualquier prevención es poca!

Entre los numerosos componentes esenciales en un vehículo, el catalizador del coche ocupa uno de los lugares destacados.

De igual modo, un fallo en su funcionamiento pasa a engrosar la lista de las averías más caras donde también hay un espacio reservado para reparaciones temidas como la junta de la culata dañada o el cambio en la correa de distribución.

La complejidad de esta avería obliga a contar con especialistas para su óptima reparación. Porque, aunque en teoría el catalizador de un vehículo tiene una vida útil de más de 100.000 kilómetros, solo un correcto y continuo mantenimiento del vehículo ayuda a evitar averías de esta magnitud.

¿Qué Es El Catalizador del Coche y Para Qué Sirve?

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El catalizador de un vehículo es un elemento integrado en el sistema de escape del coche situado entre la salida de gases y el silencioso trasero.

La principal función del catalizador es reducir y limpiar los gases de escape antes de su salida al exterior, con el objetivo de disminuir la contaminación ambiental producida por los coches con motor gasolina o diésel.

Fabricado en platino y paladio, este elemento convierte los gases a través de una reacción química; los hidrocarburos se transforman en agua y el monóxido de carbono se transmuta en dióxido de carbono.

Como hemos indicado en líneas anteriores, la vida útil de un catalizador ronda los 100.000 kilómetros.

Sin embargo, serán su uso y un óptimo mantenimiento del vehículo los que ayudarán a conservar piezas del motor tan importantes como las bujías, o el filtro del aire, esenciales para favorecer la función del catalizador.

Cómo Se Advierten Síntomas de Avería en un Catalizador

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Tanto si se trata del catalizador de un coche gasolina o diésel, hay ciertos indicios que nos pueden desvelar que el catalizador está averiado, bien con el vehículo en ralentí o durante la marcha.

El principal fallo se produce con el catalizador obstruido. Esta situación se da por la acumulación de gases de escape sin quemar en el catalizador. El dispositivo no los elimina por completo, incrementando las emisiones contaminantes.

Ante esta situación, la reacción habitual del coche será la pérdida de potencia y el reiterado calado del vehículo.

En los catalizadores de motores de gasolina esta avería se da por acostumbrar al vehículo a realizar trayectos cortos y por el mal estado de las bujías.

Por su parte, la rotura de catalizadores en coches diésel atiende a la conducción de recorridos cortos y urbanos, así como a la circulación con el motor a menos de 2.000 revoluciones.

Ante un fallo en el catalizador, los testigos del coche se iluminarán, en concreto los referentes a las averías del motor y los gases contaminantes.

Desde Claxon te recomendamos que prestes especial atención a los ruidos metálicos procedentes de la parte baja del coche.

Eso indicaría que el panel cerámico del catalizador se ha roto y los trozos circulan por su interior, impidiendo que realice su función.

Asimismo, otro síntoma de mal estado del catalizador del coche es la expulsión de humo denso por el tubo de escape con un olor anormal.

Ante cualquier indicio de avería, acude a tu taller mecánico más cercano para obtener asesoramiento profesional.

Causas Que Motivan los Fallos en el Catalizador

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1 – Falta de mantenimiento

¿Notas que tu coche falla al encenderlo y ponerlo en marcha? ¿El motor no está a punto?

Estas situaciones están motivadas por un escaso o nulo mantenimiento, que se evitaría acudiendo al taller para someter al vehículo a revisiones periódicas.

2 – Consumo bajo o excesivo de aceite

Presta atención al consumo de aceite que realiza tu vehículo.

Si es excesivo, puede producirse una obstrucción del monolito debido a una acumulación de partículas en el motor.

En el caso contrario, cuando el nivel de aceite es bajo, el catalizador sufre y acaba minando su óptimo funcionamiento.

3 – El coche no arranca como debería

Si necesitas empujar el coche para arrancarlo o le das contacto en repetidas ocasiones, lo único que se logra es que se dirija combustible sin quemar al monolito, aumentando las posibilidades de que se funda.

Además, también hay que tener especial cuidado con golpes bruscos en los bajos del coche, provocando la rotura del monolito cerámico.

4 – Mezcla de admisión mal regulada

Cuando la mezcla de admisión está mal regulada o se producen fallos en el encendido, el combustible llega al catalizador sin quemar.

Como se encuentra a temperaturas altas, se produce la combustión de la gasolina, lo que puede acabar fundiendo el monolito. La consecuencia principal es la obstrucción del catalizador del coche y la pérdida de potencia del motor.

Si ya tienes más claro para qué sirve el catalizador del coche y cómo se debe prevenir su rotura, evitarás dejar tu vehículo en el taller para su reparación o sustitución.

Ten presente que el precio de la avería del catalizador oscila entre los 200 a los 700 euros, siendo una reparación compleja que puede derivar en el cambio de otros componentes. Por tanto, ¡no te la juegues! Revisa tu coche con frecuencia y mantenlo libre de este tipo de contratiempos.